viernes, 18 de mayo de 2012

Normativa para una raqassah

Mi amiga Pooneh ha publicado las reglas de oro de una bailarina o raqassa راقصه.

Yo las pongo aquí, con algunas modificaciones de cosecha propia (en cursiva):

  • No mires al suelo mientras bailas a menos que corresponda hacerlo.
  • Conoce tu cuerpo y no dejes que te domine.
  • Cuida tus brazos, siempre, siempre, siempre calentar antes de clase o de una actuación.
  • Trabaja la memoria coreográfica (la que te hace recordar la secuencia de pasos). Bueno, si tu pobre cerebro lo permite después de la pelea del curro y de casa...
  • Sigue el ritmo (a ver, si no lo haces, vas de culo en tu carrera de raqassah, nena, pero mientras distingues entre el masmudi kbir, el fellahi y el... te mueves como puedas)
  • Guarda silencio, la bailarina no habla, baila. ¡Buff, imposible, si me callo, reviento!
  • Nada de chicle (es difícil coordinar cuando masticas). Esto está muy bien, nada más patético que una bailarina rumiando, sea en clase o en el escenario, que alguna ha sido vista así.
  • No pelear por los puestos, gánalos. Aquí no estoy de acuerdo, en alguna clase de alguna eminencia hay que ir a saco, porque si no te relegan al fondo sur y te pasas allí las dos horitas sin ver ná.
  • Ten conciencia espacial y conoce el espacio en el que vas a bailar.
  • Domina tu cuerpo y muévete según tus posibilidades y limitaciones (para cuidarte y evitar lesiones).
  • Conoce el asunto que trata la canción que bailas, para poder interpretarla adecuadamente.
  • Distribuye bien tu energía para no agotarte antes de tiempo.
  • Acepta tus errores y trabaja para mejorar.
  • Baila diariamente ¡Ójalá pudiera!
  • Sé puntual, disciplinada y responsable. Demasiadas cosas a la vez...
  • Resiste el dolor, tendrá su recompensa. ¡Me niego rotundamente!
  • Come bien. Mira, esto sí, sobre todo el aperitivo después de una buena clase.
  • Duerme bien. ¡Ya quisiera yo...!
  • Ensaya tanto como sea necesario. ¡Lo mismo que antes!
  • Usa la ropa adecuada para cada danza, cuida tu calzado y más aún tus pies. Según mi profesora Charo Carrocera no es bueno bailar descalza y menos en un local público, porque da muchos problemas: hongos, infecciones, heridas... 
  • Bebe suficiente agua. Y si es un poquito de limonada con hierbabuena, mucho mejor. 
  • Sonríe, nadie tiene que saber que te duele. Yo prefiero sonreír porque me gusta bailar, si me duele, ya veré que cara se me pone...
  • Si te pones mala, reposa; pero mejor no te enfermes. De acuerdo al 100%
  • Baila de día y de noche, disfruta y demuéstralo. Nada hay más triste que una bailarina con cara de cansina aburriendo al respetable y ya he visto bastantes así.
  • Haz lo que te piden, cómo y cuándo te lo piden; no más y no menos. ¡Ni hablar! Limitaciones las mínimas y siempre aporta tus ideas o al menos, que te den una explicación del por qué.
  • Jamas te limites, explora lo que puedes lograr. Justo lo que acabo de decir.
  • Haz las cosas bien y lo mejor que puedas, sino, no las hagas. ¡Ya te digo!
  • Supérate constantemente. Cansa, pero es efectivo.
  • Baila con entusiasmo, el día que te aburras de hacerlo, déjalo.
¡Ah y algo más...!
  • ¡La raqassa sigue las reglas... el resto de las mortales sólo las lee!

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