sábado, 24 de enero de 2009

Peine de fontanero. Historiografía arqueológica...

Con este peculiar nombre se denomina el artilugio que en su momento, usábamos con frecuencia en los trabajos de arqueología de campo para obtener los primeros dibujos de piezas líticas y cerámicas. Desconozco si actualmente se sigue usando tan a menudo y muy probablemente habrá quién sufra un rotundo ataque de risa al verlo. Defiendo su utilidad y aprovecho para mostrar la manera de usarlo, casi a modo de repaso historiográfico. Los trabajos que actualmente se llevan a cabo para digitalizar todo el proceso pueden verse en DIBUJO DIGITAL DEL MATERIAL LITICO PREHISTÓRICO, por ejemplo.

El peine de fontanero es de uso común entre estos profesionales normalmente para sacar los perfiles de cañerías y en tareas similares. También se les llama conformadores, pero a mí me parece más feo este nombre. Como podéis ver, se trata de una serie de varillas de acero (actualmente son de plástico duro los que he podido encontrar, mejor porque así no "arañan") engarzadas en una base con escala en centímetros, que permite su movilidad.

Con una suave presión se aplica sobre la pieza de la que pretende obtenerse el perfil y una vez adaptado el peine a la pieza en cuestión, puede dibujarse sobre el papel. No hay, por lo tanto, que tirar de mano alzada ni de creatividad (nada recomendable en este tipo de tareas...).

Aquí está la secuencia básica de uso:

1. Elegir la sección de la que pretende sacarse el perfil,


2. Proceder con la adaptación, teniendo cuidado si la pieza está pintada o con otro tipo de decoración,


3. Colocar el peine con la orientación necesaria para dibujar la pieza precisamente,


4. Más o menos el resultado vendría a ser éste:


El resultado ya en publicación. Imagen obtenida de Garrido-Pena, Rafael (2000) El campaniforme en la meseta Central de la Península Ibérica (c.2500-2000 AC). British Archaeological Reports, International Series 892, Oxford.



Quiero agradecer a Dolores, ceramista y alumna de Historia de la UNED, el trabajo que ha hecho para reproducir una pieza de cerámica campaniforme en su taller, que no ha sido tarea sencilla.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante lección de algo que no aparece fácilmente en los libros, oh raks. Y mis felicitaciones a mi coyunda de fatigas Dolores.

Por cierto, que, en mi proverbial maldad, había pensado que podría hacer un olla, ponerle unas incisiones tal que con las letras "V LL K S", y enterrarla cerca del Camino de la Suerte, donde, oh albricias, serían descubiertas al plantar un pino. Además del campaniforme Ciempozuelos, estaría el campaniforme Vallequense.
Cosas más grandes se vieron en Iruña.

Saludos.

Juan Sibúlquez

marta dijo...

Pero qué remalo y qué resalao es usté, sr. Sibúlquez, será por eso que le aprecio tanto...

Mª Engracia dijo...

Pero asi es fácil!!! imagina que solo tuvieses un fragmento del borde o de la base..... lo que emociona poder tener información de ese pedacito.

marta dijo...

Ya, mujer, esto es para hacerse una idea...

En cualquier caso, hay que andarse con mucho tiento a la hora de "reconstruir" a partir de un cachito pequeño, que una tiende enseguida a la creatividad y eso no puede ser.

Mª Engracia Muñoz dijo...

Cuando se reconstruye a partir de un pedacito siempre hay que tener la bibliografía al lado para poder comprobar que lo que se hace se hace bien. La experiencia es nuestro mejor aliado y cuanto más dibujas más fácil es y más rápido de poder clasificar la pieza. Pero repito, siempre con la tipología al lado, que para eso otros investigadores hacen listados de dibujos.

Y si, ahora leo este mensaje, después de años jajajaa. Es que alguien ha entrado en mi blog a través de este mensaje hoy y viendo las estadísticas me he dado cuenta.

marta dijo...

Poz ya te vale, bonita...
Anda, para que sigas entretenida (no tiene que ver nada, pero tiene muy buena pinta)
http://www.madrimasd.org/blogs/Historia_RRII/2013/02/06/130485
Portal que relaciona cine e historia.

Mª Engracia Muñoz dijo...

Bueno, ya sabes, más tarde que nunca jajajajaja