lunes, 3 de junio de 2024

Festival Intercultural Hispanoárabe Mediterráneo, Alicante. 6 y 7 de junio 2024

Pues es un poco tarde para anunciarlo, pero me acabo de enterar de la celebración de este Festival Intercultural Hispanoárabe Mediterráneo en Alicante. 

Serán dos días, 6 y 7 de junio y tiene muy buena pinta, sobre todo algunas de las actividades que en este blog son más queridas, por ejemplo la conferencia Diálogo de Saberes: Incentivando la Investigación Académica y el Intercambio de Conocimientos para Fortalecer los Vínculos entre España y Argelia que va a pronunciar la Dra. Naïma Benaicha Ziani, de la Universidad de Alicante, el mismo días 6 a las 13:10 h. en la sede de Casa Mediterráneo, que es la institución que alberga este festival. De tener que elegir sólo una, esta es la que destaco. ¡Naïma Benaicha Ziani es un portento de mujer! Forma parte del Instituto Universitario de Investigación de Estudios de Género (IUIEG) de la Universidad de Alicante,  es miembro de la Unidad de Igualdad de la Facultad de Filosofía y Letras de dicha universidad  y midel Laboratoire des Archives Cinématographiques de la Universidad de Orán 1, entre otras muchas cosas, como autora de libros, artículos... en fin, un portento.

Aunque Casa Mediterráneo lleva abierta desde 2009,  yo no tenía ni idea de su existencia (como de tantas otras cosas, claro) pero ahí están, intentando tender puentes,

Dejo aquí un par de enlaces:

Una pena no poder asistir, porque las conferencias, actividades y mesas redondas son de mucho interés.

jueves, 22 de febrero de 2024

María Eugenia Aubet Semmlet (1943-2024)

Lamento profundamente el fallecimiento de la profesora María Eugenia Aubet, catedrática emérita de Prehistoria de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y fundadora del Laboratorio de Arqueología de la citada institución.


Por sus destacadas aportaciones en el ámbito de la investigación de la historia mediterránea, ha recibido una gran cantidad de reconocimientos, entre los que destacan la Distinción de la Generalitat de Cataluña por el Fomento de la Investigación Universitaria en 2005, la Medalla Narcís Monturiol en 2009 o la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, otorgada por el Consejo de Ministros en 2019. Como la autoridad que era en los estudios fenicio-púnicos y en la Protohistoria mediterránea, dirigió numerosos proyectos de investigación, financiados por el Ministerio de Cultura y Ciencia.

Las excavaciones más destacadas realizadas bajo su dirección incluyen yacimientos en ambos extremos E/O del Mediterráneo. El asentamiento tartésico y la necrópolis de Setefilla (Sevilla) revelaron conocimientos sobre la antigua cultura tartésica y el período orientalizante en el suroeste ibérico. Los asentamientos fenicios de Las Chorreras y, en particular, del Cerro del Villar, ambos en Málaga, descubrieron evidencia de dos de los asentamientos fenicios más relevantes del Mediterráneo occidental. Finalmente, la necrópolis de la Edad del Hierro de al-Bass (Tiro, Líbano) aportó valiosa información sobre las prácticas funerarias durante ese periodo. Además, la excavación en curso de la Acrópolis de Tiro (Líbano), en colaboración estos últimos años con el Centro Polaco de Arqueología Mediterránea de la Universidad de Varsovia, pretende descubrir el rico pasado de esta influyente ciudad fenicia, considerada la metrópoli de muchas otras ciudades del Mediterráneo.

Además del trabajo de campo que llevó a cabo, ha sido la autora de numerosos artículos y dos obras fundamentales, Los fenicios y Occidente: política, colonias y comercio (2ª ed., Cambridge University Press, 2008) y Comercio y colonización en el antiguo Cercano Oriente (Cambridge University Press, 2013).

STTL, querida Eugenia.

(Texto traducido y adaptado de la nota escrita por el Prof. Dr. Francisco Jesús Núñez Calvo del Polish Centre of Mediterranean Archaeology. Universidad de Varsovia)

https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2024/02/19/arqueologia-ibiza-fallece-aubet-culleram-98360699.html

miércoles, 14 de febrero de 2024

Un mapa de sitios de interés en Líbano

 Pues me acaban de pasar este mapa en el que se pueden seleccionar distintos lugares de interés en Líbano, desde reservas naturales, bodegas, museos y yacimientos arqueológicos, resorts de playa...

Ya he citado en alguna ocasión que las playas muchas veces son privadas y para poder disfrutar su uso, hay que pagar por entrar a los resorts que las encierran. Nosotros somos más de ir a la de Tiro, pero es cierto que son 80 kilómetros y una autopista que tiende a estar llena de coches siempre, además de los controles de la UNIFIL yotro tipo de pequeños inconvenientes...

Pero de momento, se puede disfrutar explorando el mapa online.


lunes, 5 de febrero de 2024

Randa Makhoul

Randa Makhoul (léase Majúl, con jota y u acentuada) es una artista que nació en Beirut en el año 1976. Estudió publicidad en la Académie Libanaise des Beaux-Arts (Alba) y trabajó cinco años como creativa en la empresa Impact BBDO antes de dedicarse a las artes escénicas, incluyendo la danza oriental. También da clases de Bellas Artes, hip-hop y, claro, de danza oriental, pero no he conseguido saber dónde.

Igualmente ha participado en una serie documental de Netfix que se llama We Speak Dance, que sigue a la creadora, ex asesora de la ONU y bailarina formada por Alvin Ailey, Vandana Hart, por todo el mundo para explorar cómo la danza conecta a las personas, los lugares y la cultura. El episodio de Beirut, además de Randa, cuenta con los bailarines libaneses Alexandre Paulikevitch, Naima Yazbek y Omar Dilati. En su estreno, 2018, el Station Beirut hizo una proyección pública y un forum con el cineasta Jackson Allers sobre la danza como arma para el cambio social.

Randa Makhoul suele actuar en el pub cabaret Metro al Madina, que es uno de los lugares de espectáculo más interesantes de todo Líbano, por la calidad y la originalidad de su elenco de artistas y sus propuestas escénicas. Tampoco es extraño verla en los espectáculos que se hacen en el Smallville Hotel de Beirut o, como muchos otros artistas, en salas de los países del Golfo Pérsico:

Como no sé si se va a ver bien, pongo aquí el enlace a su Instagram: https://www.instagram.com/p/BNBn7AgDS5u/

Ha participado también en actuaciones y en el vídeo del grupo libanés Mashrou’ Leila, Lil Watan (لِلْوَطَن), cuya letra describe un contexto social en el que se explota el patriotismo, se fomenta la apatía y la ese desesperación, se renuncian a las libertades en nombre de la salvación nacional mientras que los desafíos al decrépito orden político se responden con acusaciones de conspiración y traición. Mientras tanto la ciudadanía se distrae de su miserable situación con una invitación a ven a bailar conmigo un rato. Como el el mismo grupo define: Lil Watan, el segundo lanzamiento del tercer álbum de Mashrou’ Leila, Raasϋk, es una canción que analiza la forma en que nos enseñan a aceptar el statu quo y la apatía con la que somos recompensados en la política libanesa. “Cada vez que exiges un cambio, te desesperan hasta vender toda tu libertad. Te dicen que dejes de predicar y vengas a bailar con ellos”. Ahí aparece Randa: 

Aquí la tenéis en la foto oficial de uno de los espectáculos en los que participa.


Es conocida por su manera de bailar amable y muy autodidacta, de hecho, ella misma cuenta que bailaba desde muy pequeña (como la gran mayoría de la población) en las reuniones familiares.

Hay un vídeo de uno de los espectáculos del Metro al Madina, en el que baila una canción que da nombre también a una película egipcia de 1969, El ataba ghazaz (العتبة جزاز), con la cantante Yasmina Fayed. Pero ha desparecido de internet, por eso pongo este otro:

¡Espero que os guste tanto como a mí! Verla en directo es todo un evento.

jueves, 6 de julio de 2023

Tour virtual por el Museo Arqueológico de la Universidad Americana de Beirut (AUB)

 Pues hay veces que las tecnologías permiten cosas atroces y cosas estupendas...

Voy a poner una de las últimas: el tour virtual por el Museo Arqueológico de la Universidad Americana de Beirut, toda una institución en Líbano, aunque totalmente privada y con unos precios prohibitivos para la mayoría de la población. Eso sí, tiene unos jardines públicos que son uno de los lugares más agradables de la ciudad.

Entre las instalaciones del campus se encuentra este museo, que alberga colecciones de lo que podríamos calificar dudoso origen y otras procedentes de excavaciones científicas planificadas bien establecidas.

Como darse un garbeo hasta aquí puede resultar un tanto complejo, aprovecho y pongo el enlace que proporciona una visita a través de la pantalla, uno de los mejores que he visto y que incluye información de textos, piezas en 3D, imágenes y enlaces a otros sitios de interés. Sólo hay que ir activando los iconos que salen en determinados puntos del recorrido para acceder a la información.

He traducido como he podido los textos que aparecen relacionados con el ámbito fenicio, que quedan aproximadamente de esta forma:

Edad del Bronce Final (ca- 1600 – 1200 BC)

Hay tres grandes imperios que dominaron la región del Levante mediterráneo durante esta etapa: el reino de Mitanni al norte de Siria, los Hititas en Anatolia y los faraones egipcios de la dinastía XVIII. En torno al 1275 BC, la batalla de Qadesh entre los ejércitos egipcio e hitita determinó el establecimiento de un tratado en virtud del cual ambos imperios se reparten el territorio: hititas al norte, egipcios al sur.

En cuanto a la arquitectura de este periodo, Ugarit, en la costa norte de Siria, es el yacimiento de referencia en el Levante mediterráneo. Es una ciudad de 20 ha. de extensión, con templos, palacios, barrios residenciales y tumbas. Otras ciudades de este periodo se han conocido grandes gracias excavaciones como las de Alalakh, Tell Kazell, Kamid el-Loz y Meggido. Igualmente hemos tenido noticias a través de los textos de los archivos diplomáticos de El Amarna, que describen el palacio de Tiro como excesivamente grandioso.

En este momento la economía prosperó dando lugar al pago de tributos por parte de los reyes levantinos a los dirigentes extranjeros. En consecuencia, se desarrolló una actividad comercial de bienes de lujo: piezas de oro, marfil, ámbar, vidrio y piedras preciosas.

En el siglo XIII BC aparece el primer alfabeto cuneiforme, de 30 letras, en las tablillas de arcilla de la ciudad de Ugarit, dónde también se localizaron una gran cantidad de textos que informan de primera mano de la religión y mitologías del panteón épico ugarítico, incluyendo, entre otras, a las divinidades El (dios supremo), Baal (dios de las tormentas) Athirat o la Astarté de los posteriores fenicios y Anat (hermana de Baal)

Los fenicios (s. XII-V BC)

La palabra fenicio deriva del término griego phoinikes, que pudo hacer referencia al tinte púrpura rojizo que dio lugar a la fama de ese pueblo en la antigüedad. Fenicia, territorio que en la actualidad se corresponde, grosso modo, con la parte costera del actual Líbano, no fue una nación, sino un grupo de pequeñas ciudades-estado independientes, cuyos habitantes se nombraban a sí mismos por los nombres de las ciudades: tirios, sidonios...

Esos centros yacen actualmente bajo las ciudades modernas, por lo que las evidencias de planificación urbana y arquitectura se limitan a los barrios de artesanos en Sarepta, un almacén las fortificaciones de Beirut y los barrios residenciales en Tell Kazel.

La contribución cultural fenicia más importante fue la invención del alfabeto consonántico (o abjad) en torno al 1000 BC, a partir del cual se derivan los alfabetos escritos. El alfabeto fenicio también se denomina escritura lineal temprana (ojo: en un contexto semítico, no conectado a los sistemas de escritura minoicos), marcando también la transferencia de un sistema de escritura multidireccional, en el que se escribía usando varias direcciones, a una escritura horizontal regulada de derecha a izquierda.

El alfabeto fenicio se usó para escribir los idiomas cananeos de la Edad del Hierro Inicial:  fenicio, hebreo, moabita, amonita y edomita, así como el arameo antiguo. Su uso en Fenicia propició su amplia difusión fuera del ámbito cananeo, ya que fue extendido por los mercaderes fenicios a lo largo y ancho del contexto geográfico mediterráneo, donde fue adoptado y modificado por muchas otras culturas. Se convirtió en uno de los sistemas de escritura más utilizados en aquel momento. El alfabeto fenicio propiamente dicho permaneció en uso en la antigua Cartago hasta el siglo II a. C. (es conocido como alfabeto púnico), mientras que en otros lugares se diversificó en numerosos alfabetos nacionales, incluidos el arameo y el samaritano, varias escrituras de Anatolia y los primeros alfabetos griegos. En Oriente Próximo, el alfabeto arameo tuvo un éxito especial, dando lugar a la escritura cuadrada judía y la escritura persoárabe, entre otras.

Los fenicios son conocidos debido a sus competencias en navegación y comercio. Exploraron y explotaron diversas rutas comerciales en el Mediterráneo en busca de materias primas y mercados, estableciendo colonias desde Chipre, al este, pasando por Italia, España, el Magreb y la costa atlántica del Norte de África. Desarrollaron una economía mercantil basada en la exportación de madera de los cedros del Líbano y de productos de su artesanía local: metalistería, marfiles, tejidos teñidos, vidrio, vino y aceite de oliva. En cambio, fueron importadores de productos como cobre nativo, metales preciosos y animales exóticos.

En cuanto a la religión, cada ciudad fenicia adoraba a sus propios dioses, si bien todas tienen elementos comunes. En Biblos se adoraba a Baal y Baal-Gubal, en Saida a Astarté (diosa común a varias ciudades) y en Tiro las divinidades principales eran la díada Melkart y Astarté. Aunque algunas fuentes escritas indican que había muchos templos, las fuentes arqueológicas han revelado apenas unos pocos, como el santuario de Sarepta dedicado a la diosa Tanit y un templo en Tell Kazel, Siria.

Astarté es uno los nombres asociados a la principal divinidad femenina, tanto de cananeos como de fenicios y estaba relacionada con la fertilidad, la sexualidad y la guerra. Sus símbolos eran el león, el caballo, la esfinge, la paloma y una estrella dentro de un círculo que indicaba el planeta Venus. Los Tronos de Astarté son aproximadamente una docena de piezas arqueológicas que generalmente datan de las épocas persa, helenística y romana. En ellos, la diosa está representada por sus atributos animales como las esfinges aladas, la palmeta o incluso un betilo o piedra que simboliza la divinidad. Se han localizado especialmente en las áreas alrededor de Sidón, Tiro y Umm al-Amad y se han encontrado también en yacimientos fenicios del entorno mediterráneo, incluido un relieve de Hadrumetum (Túnez) y un escarabajo de Tharros (Italia). Incluso se han localizado tronos en la Península Ibérica como el de El Carambolo, en Camas (Sevilla) que lleva grabada una incisión con el siguiente texto: Este trono han hecho Ba`lyaton hijo de Dommilk y Abdba´l hijo de Dommilk hijo de Ysh´al para Astarte-Hor, nuestra señora, porque ha escuchado la voz de sus palabras.  Se trata de la inscripción fenicia más antigua (siglo VIII a. C.) existente hasta la fecha en el mundo de las colonias occidentales, y nos presenta la existencia de una ofrenda -la estatuilla en sí misma como exvoto- que dos hermanos realizaron a la diosa del santuario de El Carambolo en respuesta a la protección y/o ayuda prestada por la diosa.

Los viajes por el Mediterráneo y las largas distancias contribuyeron a que los navegantes, viajeros y comerciantes de distintas procedencias tomaran a Astarte como protectora. En el siglo X a. C. los reyes y príncipes de las más importantes ciudades orientales como por ejemplo Tiro, eran sacerdotes de su culto, Astarte era considerada la diosa patrona de sus ciudades y garante del sistema dinástico. Las amplias atribuciones de Astarte la presentan como una diosa versátil y múltiple. Junto con su pareja masculina, Baal, fue venerada en múltiples lugares del Mediterráneo Antiguo

Info complementaria sobre Astarté y occidente mediterráneo

La tradición funeraria fenicia se compone, a la vez, de enterramientos y cremaciones. Las tumbas muestran una tipología variada, desde enterramientos en cista o en vasijas cerámicas (por ejemplo, en Tell Arqa, Khalde y Tiro) hasta pozos verticales excavados en la roca, como la tumba de Ahiram en Biblos.

La era persa (ca. 539-330 BC)

Entre los años 539 y 330 BC (Edad del Hierro III) el Imperio Aqueménida, cuya extensión llegó a alcanzar desde el valle del Indo hasta Egipto, se anexionó el territorio del Levante Mediterráneo. La región se dividió en unas unidades administrativas llamadas satrapías, a las que se les concedió cierta autonomía local.

Las ciudades-estado fenicias disfrutaron de una situación favorable y continuaron gobernadas por reyes locales, como muestra el sarcófago de Eshmunazar de Sidón.

El descubrimiento del Templo de Eshmún atestigua la importancia de Sidón durante este periodo, ciudad que yace bajo la actual Saida y que aún no ha sido excavada, si bien se conocen con más detalle los cementerios reales, como el de Ayaa, con sus lujosísimos sarcófagos. Algo más al norte, el yacimiento de Amrit tiene un destacable templo dedicado al dios Hércules-Melqart y las Tumbas Maghazil, ambos conjuntos datados durante el periodo persa. En Beirut, diferentes excavaciones han descubierto un distrito residencial y comercial construido según una planificación ortogonal y adyacente al puerto antiguo de la ciudad, elementos que han arrojado información muy relevante sobre la planificación urbanística fenicia durante el periodo persa.

La actividad comercial floreció bajo durante el dominio aqueménida y se han localizado pequeños asentamientos griegos establecidos para comerciar en Tell Sukas, Ras el Bassit y Al-Mina. La escultura, cerámica y metalistería de este periodo muestran influencias persas, egipcias y griegas.

viernes, 26 de mayo de 2023

Kafala y sindicalismo en Líbano

Las mujeres migrantes afiliadas al sindicato libanés del trabajo doméstico de la Federación Nacional de Sindicatos y Empleados del Líbano (FENASOL) se han manifestado el pasado 1º de Mayo en Beirut.

Son un colectivo de mujeres absolutamente indefensas y atrapadas en una cárcel construida, a medida, por la kafala, sistema del que ya he comentado alguna cosa anteriormente y que es tan dañino para ellas como difícil de erradicar por lo ventajoso para el patrón que las esclaviza.


La crónica completa de su situación en este texto de Alejandra Ortega Fuentes (@AlejandraORF), responsable para países árabes, África y Asia y consejera técnica de CCOO para la OIT en la Secretaría Confederal de Internacional, Cooperación y Migraciones de CCOO (@IntCCOO).

viernes, 27 de septiembre de 2019

Micro macro machismos

Desde hace tiempo tenía pensado comentar en el blog este tipo de eventos que nos tocan vivir a muchas mujeres, independientemente de la edad, aspecto y formación que tengamos.

Hace pocos días, en una reunión académica, se produjo la siguiente situación:

Uno de los participantes (hombre hetero, mayor de 60 años y con una altísima capacitación académica, natural de un país de América del Sur) quiso saber qué era el sherry, durante la conversación que estábamos manteniendo en la cena.

Yo le expliqué el significado y todo lo relacionado con el sherry que recordé en ese momento, sin atisbo de duda ni nada parecido, y el señor en cuestión quedó muy satisfecho con el conocimiento recién adquirido.

Peeeeeero…

Otro de los participantes, hombre hetero de entre 40/50 años, con la misma altísima capacitación académica y natural de la Península Ibérica, procedió a indicar, con gran suficiencia, que mi explicación estaba mal y dio otra, completamente falsa e incorrecta, que todo el mundo dio por válida inmediatamente.

Es decir, que todos y todas las presentes dieron por supuesto que yo estaba equivocada y el señor estaba en lo correcto, por más que yo insistiera en que mi explicación era la buena. Es más, alguna miradita condescendiente se le escapó a algunx. En ningún momento nadie se planteó que el señor pudiera estar equivocado. En absoluto.

Me dio tal rabia y coraje que tuve que tirar de internet para demostrar que mi explicación era la correcta.

Sólo después de que todos los presentes mirasen y remirasen en sus teléfonos móviles y que el señor reconociera, con gran asombro por su parte, que estaba confundido, el grupo de comensales aceptó que mi explicación era la buena.

Seguiremos contando.

domingo, 26 de mayo de 2019

Contaminación, nuestra amiga libanesa

He citado varias veces la situación terrible que vivimos en el Líbano respecto a todo tipo de contaminaciones: del aire, del agua, de los suelos, de cualquier elemento imaginable o no.

Hoy he encontrado una muestra. Es lo habitual en muchos lugares. 

Pero el comentario más repetido sigue siendo ¿qué religión tienes?


miércoles, 27 de marzo de 2019

sábado, 19 de enero de 2019

Cumpleaños olvidado

Pues resulta que este blog ha cumplido 10 años el mes de noviembre pasado y, aunque en su momento pensé escribir algo, entre unas cosas y otras se me ha olvidado por completo.

Éste no es más que un pequeño texto de aniversario, en el que digo que últimamente no he escrito mucho porque he estado muy ocupada viviendo. Cosas muy buenas y cosas terribles con toda mi gente, a ambos lados del Mediterráneo. 

También aprovecho para decir que ya va quedando poco tiempo para que esta aventura libanesa termine, aunque aún me quedan muchas cosas por contar. Prometo que las iré sacando, eso sí, con la lentitud que me caracteriza.

Pero es imposible quedarse pegada a la silla delante de la pantalla del ordenador cuando ahí fuera pasan cosas como ésta. No son fotos mías, son de  la organización Live Love Beirut, que verdaderamente reúne una de las mejores colecciones de fotos del Líbano.


Valle de la Beqaa vista desde la localidad de Bar Elias, cerca de las ruinas de la ciudad omeya de Anjar


El Monte Líbano visto desde la Bahía del Olivo (خليج ألزيتونة)



La tormenta Norma sobre la bahía de Yunie, vista desde el Monte Líbano.

De modo que muchas gracias a todas las personas que, tras estos diez años,  tienen a bien seguir leyendo las cosas que cuento por aquí y también ¿por qué no? me felicito a mi misma por seguir pensando en contar y expresarme a través de esta herramienta.

¡Un saludo!

sábado, 12 de enero de 2019

Una de machismo

Hecho sucedido en Madrid, no hace mucho tiempo, durante estas vacaciones navideñas.

Restaurante del barrio de Chueca, mediodía de sábado. Mucha gente, pero no lleno a rebosar.

Entramos mis hijas (24 y 18 años) y yo (55 años) a pedir mesa, sin haber reservado ni hablado con nadie del local previamente. 

Empleado del restaurante (unos 30 años) que nos mira en modo evaluación y nos dice que para un trío tan estupendo siempre tienen mesa, llevándonos a una de las pocas que quedaban libres.

Nos trae la carta y medio se echa sobre la mesa para explicarnos el menú y hacernos sugerencias sobre lo que pedir. No es sólo una descripción de los platos y sus características, también incluye un montón de adjetivos para referirse a nosotras, exageradamente familiares y melosos, casi de abuela. Conviene indicar que era la primera vez que le veíamos.

En un momento determinado de la explicación, el empleado me mira directamente y empieza a hacer referencias explícitas sobre mi aspecto físico, citando partes de mi cuerpo que le parecen muy atractivas. Le respondo que debe acudir urgentemente a una revisión oftalmológica.

El tipo no se da por enterado y sigue su discurso gastronómico con su almibarado lenguaje hacia nosotras.

Mi hija pequeña le corta el embeleso pidiendo la comanda con voz seca y poniendo cara de pocos amigos, actividad en la que es una auténtica experta. También expresa en voz alta lo poco apropiado la conducta del empleado y que se siente muy incómoda con esta actitud y situación.

Yo le digo que más que incómoda, me parece una situación delirante y bastante surrealista. Casi que me da curiosidad ver dónde es capaz de llegar el menda en cuestión. Por eso no les digo que nos marchemos inmediatamente.

Nos sirve la comida otro empleado, amable y correcto, sin cruzar ninguna línea.

En el momento de pedir la cuenta y pagar, vuelve el empleado número uno y retoma su discurso sobre mi físico y lo maravilloso que será vernos cuando volvamos al restaurante.

Muy amistosamente, le planta dos besos a mi hija mayor y, a continuación, se gira hacia la pequeña, momento en el que ella le hace una cobra en toda regla, dando dos pasos hacía atrás con sus botazas, que resuenan en todo el local.

El tipo se queda parado, mirándola con cara de sorpresa. Nos vamos las tres, dejándolo ahí plantado en su pasmo.

Preguntas del millón:
  • ¿a los hombres os han evaluado alguna vez así en los locales a los que vais? NO, claro que no.
  • si hubiese estado el padre de mis hijas con nosotras, ¿el empleado habría hecho las mismas referencias a mi físico? NO, claro que no.
  • si mis hijas hubiesen estado con un amigo/noviete/acompañante, ¿habría intentado besarlas? NO, claro que no.
Pues esto, ni más ni menos, es un enorme gesto de machismo.

martes, 1 de enero de 2019

Carnival

Han pasado ya tres años desde que leí este libro, Carnival, que fue el primero que adquirí aquí en Beirut, en la Librairie Antoine, una cadena de librerías de origen francés que tiene algunos locales que me recuerdan a La Central de Callao.

Aunque hay en Beirut otras librerías más interesantes que he conocido posteriormente, esta sucursal en el Beirut Souks es la más completa y atractiva. Tiene tres plantas grandes, con obras en varios idiomas (árabe, inglés, francés, alemán, italiano y sí, ejjpañol), una sección infantil con área de juegos y entretenimiento, una sección enterita de libros de gastronomía y turismo, una pequeña galería de arte y un cafetín donde puedes curiosear los libros que se te antojen, además de zona de revistas y papelería:


Tienen un personal bastante amable (para lo que suelen pagar en este tipo de negocios) y en aquella primera visita, pregunté una de las vendedoras, una jovencita nativa con la expresión facial aún no alterada de cirugía estética, por algún libro de autoría libanesa que estuviera bien y fuese recomendable. La chavala no dudó y fue directamente por este libro, la novela Carnival, del autor Rawi Hage (راوي الحاج léase Raui Hach, aspirando la h), escrita en el año 2012:


Naturalmente no conocía ni por asomo al autor, del que hay una reseña en Wikipedia, con fotos incluídas, que dejo enlazada para quien tenga curiosidad. Resulta que es una celebridad que vive actualmente en Montreal, como muchos libaneses.

Como tenía muchas ganas de empaparme de la literatura actual, fuera de los clásicos conocidos, empecé con mucho interés y ganas a leerla. Debo decir que al principio me pareció muy rara, pero el texto desprende una especie de neblina densa y un poco asfixiante que atrapa al leerlo.
Durante muchas páginas intenté localizar los lugares que citaba en la ciudad de Beirut, que estaba empezando a conocer y manejarme por ella. Hasta que me di cuenta de que no era aquí donde estaba ambientado. Claro, así podía yo devanarme los sesos intentado colocar los lugares descritos en la realidad que ya me resultaba conocida a raiz de esos mis primeros pasos por esta ciudad.
La novela trata sobre la vida de Fly, un taxista, empleo que el autor tuvo durante un tiempo, los clientes que suele llevar en su coche y la pasión que siente por leer. He elegido este párrafo por su contenido social que abarca varios aspectos:
SALLY
[...] I knew a dancer named Sally once; I used to wait for her every Thursday and drive her home late, after her shift was over. She was smart, well-read. She was studying French literature at the local university, and we hit it off. First we talked about books, because she saw a book lying on the dashboard of my car. I believe I was reading Jean Genet at the time, Our Lady of the Flowers. And when she saw it her eyes brightened. A reader, she said, and smiled.
[...] At the end of every month, Sally would take a car with two work colleagues and drive to the south shore, to a meat-packing town where men worked in slaughterhouses for low wages. She and two prostitute friends would rent a couple of rooms on a cheap motel and host these workers, charging less than half the usual price. Charity work, Sally called it, and she explained it as a religious gesture, pointing our that Mary Magdalene had been a prostitute before and after meeting Jesus. Certainly after, she said, and giggled. The girl who iniciated the project was named Maggie, short for Magdalena, and that is why they called themselves the Magdalena girls and were known by the slaughterhouse workers as the Magdalenas.

Rawi Hage (2012): Carnival. Penguin Books. London, 2014.

martes, 23 de octubre de 2018

La habitación pintada

Muchas veces dando vueltas por Madrid se encuentran locales que se quedan guardados en la carperta de los de volver en cuanto pueda, como la Creperie Olive de la calle Conde Duque, 24.



Además de lo bien que atiende la persona que suele estar allí, los distintos tés y productos que ofrece están muy buenos. Por si fuera poco, el local está al lado de la Plaza de los Guardias de Corps, lugar en el que Almudena Grandes sitúa la vivienda de Raquel Hernández, la protagonista de su novela El corazón helado, de la que ya caerá algún párrafo por aquí.

Olive es uno de esos locales en los que hay libros disponibles para leer mientras tomas algo o intercambiar. La última vez que estuve allí me entretuve mirando qué tenían y ahí encontré el libro que voy a citar esta vez.

Se titula La habitación pintada, y está ambientado en el Cuatroccento italiano, en torno al pintor Mantegna, nada menos. Reparé en el libro por la portada, que reproduce la sección central del techo de Camera picta (o de los esposos, como se conoce actualmente), del castillo de San Giorgio en Mantua, obra pintada por el citado Andrea Mantegna entre 1465 y 1474. De ahí toma el título, precisamente, este libro.


La primera vez que vi una obra de Mantegna, el famoso Cristo yaciente, me pareció espeluznante. Gentes más expertas que yo me han criticado porque tal cuadro me produce estos sentimientos tan negativos y no una suerte de éxtasis tipo Stendhal por la calidad de la misma. Pero de momento estoy más inclinada a hablar de las obras de arte conforme me conmuevan y no según criterios académicos que carezco. De modo que Mantegna no se encuentra entre mis artistas favoritos. 

Me llamó la atención que en el texto, Mantegna aparece descrito de un modo que casi a lo largo de casi todo el libro me produjo la misma impresión que su pintura. ¡Por ese casi recomiendo leerlo!

La autora es la danesa Inger Christensen, de quien nunca había tenido noticia, pero que ha llegado a estar en las listas de candidatos a los Premios Nobel de Literatura y que nunca obtuvo.

Aquí está el párrafo que más me ha impactado:

En esta hora comienza la devastación sistémica de mi amada Nicolosia.

Ahora será sometida al potro del matrimonio, la estirarán y la retorcerán, hasta que haya arrojado un número apropiado de hijos varones. No lo comprendo.

No comprendo que, después de todo, tales medidas puedan considerarse necesarias en una época en la que se ha puesto de moda, de forma tan manifiesta, tener tal número de hijos ilegítimos, no sólo para poder presumir de su mera existencia, no; esencialmente, para poder así surtirse de unos productos de calidad razonable. [...]

¡Ojalá nos hubiéramos casado la primera vez que nos vimos!

Inger Christensen (1999): La habitación pintada. Un relato de Mantua. Ediciones del Bronce, Barcelona. Traducido por Ana Sofía Pascual.


martes, 2 de octubre de 2018

Cronología de mi dolor por Argelia

Este domingo tuve la oportunidad de conocer a Souad Hadj-Ali Mouhoub, autora de este libro.

Es una de esas mujeres que te impactan desde el momento en que empieza hablar. Es cercana y habla con mucha claridad, no hay que escuchar entre líneas sus palabras. 

Su relato sobre su vida en Argelia y en Madrid, sus actividades sindicales, su capacidad como autora y traductora quedan más que bien reflejadas en las obras que ha publicado. 

En la presentación de este libro, nos contó de su Argelia, esa tierra que aún nos resulta bastante desconocida, a pesar de su cercanía y de la herencia andalusí que preserva casi intacta. Es una vergüenza que apenas sepamos nada de allí.

Nos contó como, a pesar de los primeros atentados que se perpetraron allí, a modo de laboratorio terrible, desde finales de los años 80 del siglo pasado, nadie hizo caso, salvo el Foro de Mujeres Progresistas al que ella pertenecía en esa época. Solían manifestarse en la Puerta del Sol de Madrid avisando de que eso que empezaba a pasar en Argelia, podía extenderse al resto del mundo. ¡Y vaya si lo ha hecho...!

Souad ha nacido en allí, en Argelia, en 1955. Es hispanista y fue profesora en la Universidad de Argel, hasta que llegó a Madrid en 1995, dónde ejerce de traductora y autora.

En este libro hay relatos inspirados en su vida, en la de parientes y vecinos y en experiencias vividas en el metro de Madrid, medio de transporte que usa habitualmente y que le sirve como laboratorio (en este caso maravilloso) de ideas literarias. Se trata del relato de sus sentimientos y recuerdos más vívidos, con el objetivo de curarse de la herida muy profunda y abierta que sufre desde hace demasiado tiempo, causada por los periodos de guerra de su pais natal, tanto por la independencia como por la situación interna crudelísima vivida en ese territorio durante los años noventa del s. XX.

Ella habla de perdón y concordia civil, pero sin forzarla a ello: Perdonaré, pero déjame tiempo, nos dijo.



Aquí está la cita

El sonido de la lluvia cubre las voces y los pasos, pero el ruido de los pasos retumba y las voces braman. En cada esquina, tranquila, hay una pelea_ dos hombres agarrándose de la chaqueta, una mujer desgañitándose, un padre pegando a su hijo, una joven huyendo de un hombre que no deja de pegarse a ella, un hombre insultando a un chaval que mendiga... Y en cada corazón dormita una congoja que no tiene nombre. Duerme y no quiere despertarse. El dolor es muy fuerte y no hay quien lo sufra ni quien lo viva [...]

- Han degollado a un taxista de Zeralda...


Souad Hadj-Ali Mouhoub (2018): Cronología de mi dolor por Argelia y otros relatos contra el olvido. Editorial Diwan Mayrit, edición revisada de la ed. 2010 Ed. Anubis. Madrid, 2018.

jueves, 26 de julio de 2018

بيروت مدريد Beirut Madrid

El pasado 25 de junio vinimos a Madrid mi pelirroja y yo, con la intención de hacer un viaje relámpago e iniciar los trámites administrativos para que ella, mi pelirroja, pueda empezar a cursar sus estudios de FP de grado superior en un centro público madrileño.


Los más de 20.000 dólares que piden en las universidades libanesas por estudiar algo parecido a lo que ella le interesa nos ayudaron rápidamente a tomar esta decisión. No los tenemos y aunque los hubiéramos tenido, creo que no hubiésemos aceptado entregar semejante cantidad de dinero a cambio de una educación que ni es mejor ni iba a darle un puesto de trabajo, tal como hemos podido comprobar durante este tiempo allí. La mayoría de los graduados libaneses tienen que marcharse fuera, no hay trabajo allí y el paro juvenil es brutal.


Nuestra idea era volver el 30 de junio para terminar de recoger sus papeles del instituto libanés. ya sellados por el Ministerio de Educación y poder completar todo el trabajo en septiembre en Madrid de nuevo.


Pero el Universo nos ha llevado por otros derroteros. Muy diferentes.


El 26 de junio mi madre tuvo que ingresar en un hospital y ahí hemos estado las dos hasta que el 14 de julio falleció en mis brazos.


En todo este tiempo han pasado muchas cosas, algunas bastante desagradables, como la actitud machista y prepotente de los médicos que la trataron. Algunas que se han configurado a raíz de esa situación y que me han permitido conocer a gente estupenda, como la de AFDMD, llenas de sabiduría de la importante. Y otras maravillosas, como la compañía y la ayuda de amigas y parientes durante todo este tiempo. Se han creado lazos insospechados y he gozado de solidaridades limpias y hermosas en medio de la tragedia, que van a quedar ahí para siempre.


He tenido hasta más de ciento y pico mensajes de mis refugiadas, quienes aún me siguen mandando ánimos y muchas recomendaciones, desde sus complicadas vidas. Pero todos los días encuentran tiempo para mandarme alguna imagen o palabras de consuelo.

Ahora hay mucho que hacer y será una tarea difícil desmontar ochenta y nueve años de vida, concentrados en un pequeño piso antiguo, de esos de alcoba y gabinete, vigas de madera y muros de carga de ladrillo macizo, emplazado en un barrio antiguo, de los que aún tienen corralas y vecinas que se conocen y me paran por la calle para decirme lo tristes que están y que cuente con ellas para lo que sea, a pesar de que caminan con andadores y mil achaques. Muestras de cariño como la de su carnicero de toda la vida, que salió de su mostrador a abrazarme, con su mandil de rayas negras y verdes, llorando abiertamente. Así todo el barrio en el que vivió los últimos cincuenta y dos años de su vida.


De modo que por el momento me quedo en Madrid, atendiendo esta situación y en cuanto haya conseguido despejar burocracias, muebles atestados de recuerdos y muchas porquerías inservibles también, volverá a Beirut, inshallah.




Ésa soy yo, con mis padres, no sé donde, pero juntos.

miércoles, 13 de junio de 2018

Marina di Beirut

Verdaderamente el título del libro es Solo él me llama Marina di Beirut y está escrito por Elena López, que es una castellana del mismo pueblo que Juan Martín Diez, el Empecinado

Este libro se publicó primero en francés en el añoi 2010, pero la edición en castellano que tengo es del 2014. Originalmente es una obra de teatro, de ahí el formato que tiene el texto.

Tuve noticias de Elena a través de Galicia, y no directamente aquí en el Líbano. Una querídisima amiga, más bien hermana,  me lo regaló.

Elena es muy contundente escribiendo sobre El Líbano:

M. La más devastadora de las guerras es la civil: tras el alto el fuego, vencedores y vencidos tienen que cruzarse otra vez, noche y día, e interpretar el papel imposible de que nada ha ocurrido durante años y años
J- Un país no puede olvidar con un toque de varita mágica que sus habitantes se han matado encarnizadamente por razones que incluso desconocen.

(...)

J- Marina, ¿qué te atrae realmente de mi país?
M- La fragilidad de cada instante, los cortes de electricidad y de agua, los...
J- Siempre me sorprendes.

Silencio religioso

M- Joseph, cristianos y musulmanes ¿nunca se han llevado bien en el Líbano?
J- Según mi padre, jamás. Según mi madre sí, antes de la guerra civil. Yo creo que siempre ha bastado una chispa para que ardan.
M- El Líbano es el país de los destellos.

(...)

J- Marina, nunca me digas tu religión.





Elena López (2014): Solo él me llama Marina di Beirut. ArtsMarina, Valladolid.

sábado, 5 de mayo de 2018

زمزريق أثيبي Cercis siliquastrum

Desde el primer año que pasamos aquí me fijado en la floración, por estas fechas, de unos árboles de hoja caduca muy curiosos, directamente sobre sus ramas casi negras, sin un ápice de verde. Las flores son de un llamativo color entre lila y malva y forman un espectáculo precioso, sobre todo si hay varios juntos, como puede verse en esta foto que he tomado cerca de casa (véase también la ausencia de aceras en las calles, por las que hay que caminar sorteando coches aparcados, cubos de basura o farolas, postes de la luz y artísticos setos con bordillos protectores)


Desde el primer momento me llamaron mucho la atención, pero entre unas cosas y otras no me he puesto a buscar nada sobre ellos, hasta hoy mismo.

Casi me caigo al ver que son Cercis siliquastrum o algarrobos locos. También hay quien les llama ciclamores y árboles de Judá. Incluso tienen el cursilísimo nombre de árboles del amor, por la forma de corazón que tienen las hojas que echan depués de florecer, pero me parece espantoso esto.

Aquí les llaman zamzariq  زمزريق

Las flores se usan como alimento, ya que tienen un alto contenido en vitamina C (debido al ácido ascórbico, que les da un cierto sabor amargo. pero no desagradable), muy necesaria en el momento final del invierno, sin apenas frutas o verduras frescas que llevarse a la boca. Simplemente se echan en las ensaladas, aunque también se hacen encurtidos con los capullos y las algarrobas que salen luego se pueden consumir cocinadas, pero esto último no es muy frecuente.

El motivo de mi sorpresa es el recuerdo de mi abuela Concha indicando con su dedo, mientras íbamos en el coche camino de Alicante y diciéndonos entusiasmada: mirad, un Cercisilicuatrum, lo que a mi sonaba a un galimatías espantoso, señalando árboles que yo nunca atinaba a identificar. Tampoco entendía el nombre del árbol, con lo fáciles que resultaban otros como los olivos, las acacias, las encinas o los plátanos de sombra, con los que yo no tenía ningún problema en localizar.

Sin embargo, me molestaban mucho las risas que a veces soltaban otros parientes menos avezados en la Botánica que ella, cuando la veían tan emocionada mirando por las ventanillas en busca del citado árbol. Esos parientes eran tan lerdos para reconocerlos como yo misma, pero se cuidaban mucho de decirlo, claro. ¿Cómo lo sé? Pues porque cada vez que les pedía que me mostraran uno sistemáticamente me mandaban a ocuparme de cosas más interesantes o a paseo, sin más. Nunca fueron capaces de señalarlos.

Cuando mi abuela falleció, dejé de oir ese nombre y me olvidé de los algarrobos locos, hasta que me los he vuelto a encontrar en esta tierra tan hermosa como maltratada por todos.

miércoles, 18 de abril de 2018

Chacales

La primera vez que oí hablar de ellos fue a una vecina del barrio en el que vivimos.

Ella me había invitado a cenar a su casa y cuando terminamos la velada, se ofreció a llevarme en coche. Me sorprendió mucho tal propuesta, porque vivimos a unos 300 metros de distancia y hacía una noche preciosa con luna casi llena y buena temperatura. De modo que la rechacé, maldiciendo por dentro la manía libanesa de ir en coche a todas partes. No había terminado la frase cuando me respondió muy sorprendida Pero, ¿no te dan miedo los güegües?

Como ellas es medio libanesa medio mejicana, pensé que los güegües eran algún tipo de mosquito o de murciélago propios de la zona, así que le pregunté, para saber a qué terrible bicho tendría que enfrentarme...

Al principio no se acordaba del nombre castellano, pero a base de fruncir el ceño le salió de golpe

- ¡Son chacales!

- ¡Uallah! ¿Chacales en el Líbano? ¿Ésos no andan por África?

- Nooooo, ¿no les escuchaste nunca aullar por las noches? Andan por aquí, rebuscando comida entre la basura y peleando con los gatos.

Entonces comprendí algo que nos tenía intrigados desde que llegamos. Los güegües dicho a la mejicana, al uaui en árabe  عالواوي

Ciertamente no era raro escuchar por las noches unos aullidos que, para ser de perros, sonaban muy extraños, pero supusimos que lo mismo se trataba de razas muy locales o muy exóticas, dada la tendencia al exhibicionismo de la sociedad libanesa. Pero obviamente no se trata de perros. Ahora ya tenían sentido, tanto los aullidos de unos como los maullidos y bufidos de los gatos callejeros, al disputarse los cubos de basura.

Desde ese momento me propuse andar más detenidamente a ver si me encontraba con alguno.

Y sí, alguna vez les he visto, incluso de día, muy descarados, pero no lo bastante cerca como para poder hacerles fotos. No se acercan mucho a los humanos, aunque tampoco huyen despavoridos. Simplemente pasan de humanos.

Viven en un espacio que cada vez les es más hostil por culpa de la construcción masiva que destruye la zona boscosa que nos rodea, próxima a la profunda garganta del río Beirut. Por cierto, se siguen levantando casas que luego quedan vacías.

Se trata de la especie Canis aureus, una de las tres especies de chacales que aún quedan en el mundo, propia de esta región del este mediterráneo y Asia occidental, posiblemente pertenecen a la subespecie Canis aureus syriacus. Están en peligro de extinción.

¡Y por fin tengo fotos!

Una de las hijas de la citada vecina, paseando a su perrito, pudo tomarlas hace poco. Aquí están



¡Qué bonitos son!

En su momento debieron ser importantes población, porque hasta hay canciones infantiles sobre ellos, aunque en estos dibus no salen muy bien parados. Gracias a mi mufakhakha Amane por el enlace.

miércoles, 21 de marzo de 2018

De marcha por Beirut

Pero no en el sentido festivo del asunto, sino en el de salir a la calle a caminar por un motivo de peso: la conmemoración del 8 de marzo.

Aún no sé porqué se hizo tres días más tarde de la fecha correcta, pero imagino que tiene que ver con las habituales razones de seguridad que se argumentan en este país para manipular el espacio público a conveniencia de unos pocos.

La convocatoria de la marcha la realizaron varias asociaciones libanesas, entre ellas la Lebanese Women Democratic Gathering (RDFL) y KAFA (enough) Violence & Exploitation, ambas organizaciones no confesionales que encabezaban la manifestación. De hecho, nos concentramos antes de salir en un enorme solar cerca de la sede central de la RDFL.

En esa concentración previa ya se vió claramente la amalgama de participantes que luego caminamos juntas, durante casi dos horas, por el centro de Beirut: musulmanas sunnis, musulmanas shías (reconocibles ambas por sus vestimentas) cristianas que portan cruces muy visibles como complementos de joyería (gargantillas, pulseras, anillos), mujeres sin signos externos de pertenecer a religión alguna, libanesas, expatriadas, empleadas domésticas de Extremo Oriente (sobre todo filipinas, reconocibles por las pancartas que mostraban) y África (sobre todo etíopes, reconocibles por las banderas que ondeaban), mujeres jóvenes, refugiadas, mujeres mayores, solas, en grupo, con familias, niñas, hombres de todas las edades, personas LGTB y mucha gente que estaba ahí andando en la misma marcha, desde la rotonda de Adlieh hasta el parque de Haoud al Wilaya. No vi drusas con sus trajes negros y sus velos blancos, pero eso no significa que no estuvieran.

Hubo algunos momentos memorables, como al pasar por el túnel que une las avenidas de Pierre Gemayel y de Abdallah el Yafi, junto al edificio del Museo Arqueológico Nacional libanés. Según íbamos entrando en él los gritos y cantos se amplificaban por el efecto eco, lo que nos animó gritar más. Fue tremendo, todo el mundo gritando "zaura, zaura! (revolución, revolución)":

ثورة, ثورة!!!

Este fue el recorrido que hicimos por la ciudad, un buen trecho durante casi tres horas.



Sí, éramos muchas.

Creo sinceramente que aún falta avanzar en el proceso de empoderamiento femenino. Muchas mujeres aún en todo el mundo están sometidas al patriarcado machista que las asesina, viola, esclaviza, explota, roba, desprecia, minusvalora y se burla de sus demandas.

Ya sé que hay muchos hombres que personalmente no participan de esta manera de actuar. Pero eso no es óbice para seguir en la lucha. Mientras haya una sometida, no se puede parar. Y aunque a algunos y algunas no les guste, no podemos abandonarla. Cada una a nuestra manera. 

Si esta consideración me hace merecedora del calificativo feminista radical pues bienvenido sea. Porque lo soy, ea.

No hice muchas fotos, estaba ocupada manifestándome, pero ahí van algunas:


Esta viñeta hace referencia a la durísima situación de las mujeres empleadas en el servicio doméstico, sometidas al sistema de la kafala


Este es el cartel que publicó el PCL para el 8 de marzo.